Los datos de la Encuesta de Población Activa conocidos hoy eran muy previsibles y no por enfatizarlos son peores de lo que realmente son, ese ripio barato del “dolor en España”, The Pain in Spain…

Tal y como señala el INE en su nota, “el número de ocupados que efectivamente han trabajado en el segundo trimestre se queda en 13.901.000 (el 35,14% de la población de 16 y más años)”.

Si vemos los números, los ocupados se sitúan en los 18.607.200, con una caída del seis por ciento sobre el trimestre anterior, el primero del año.

Ahora bien, esta cifra no incluye a los trabajadores en ERTE -tal y como mide Eurostat, la oficina europea de estadística-  y sí las horas efectivas trabajadas, lo que arroja esa diferencia de, nada mas y nada menos, cuatro millones setecientos mil ocupados que, supuestamente lo están pero que no han trabajado en el trimestre.

 

La EPA del segundo trimestre de 2020
Fuente: INE

Este “paro embalsamado” en los ERTE y otras situaciones, dispara la realidad a otro nivel y nos deja un escenario desolador, que no hará falta desestacionalizar (cuando llegue la EPA de este trimestre veraniego) porque ya lo estamos viendo con el turismo y la noticia de ayer sobre las “recomendaciones” del gobierno de Boris Johnson respecto a España.

Paréntesis: The Pain in Spain

Que por cierto, lo de Johnson requiere un análisis profundo sobre su impacto y especialmente sobre lo que se nos escapa al respecto.

Baste citar a Chris Rowles, presidente de los operadores turísticos británicos independientes, recogida en The Times: “Nosotros no queremos poner en riesgo a nuestros clientes, ni a los destinos anfitriones y viendo las cifras, podría ser más peligroso quedarse en el Reino Unido que viajar “.

 

Vuelta al asunto

En suma, que los datos que se publicarán a finales de octubre, correspondientes a julio, agosto y septiembre, van a ser tan predecibles o más que estos. Así que lo realmente importante es saber qué se va a hacer.

 

 

Lleva toda la razón el divulgador catalán. De hecho, las conclusiones de la denominada “Comisión para la  Reconstrucción Social y Económica” -cincuenta- son puramente generalistas, tanto como la ausencia de información precisa -y el retorcimiento del lenguaje– en torno a los fondos europeos que vamos a recibir, esos 140.000 millones de euros. ¿Para reformas? ¿Con recortes?….

 

 

En conclusión

 

En conclusión: sobra confusión y las continuas cortinas de humo que se arrojan a diario a la agenda política para evitar la auténtica realidad, como ocurre con la ocupación de la EPA y los ERTE.

Sobra mucha “mala política”, en la peor acepción del término y falta mucha transparencia. Sobran cálculos electorales y falta mucha estrategia de país. Sobran los enfrentamientos y faltan unos presupuestos generales de los de verdad.

PD. La quincuagésima medida de la Comisión para la Reconstrucción es “Negociar un acuerdo España-Reino Unido sobre Gibraltar para impulsar una zona de prosperidad compartida en el Campo de Gibraltar”.Curioso, ¿no?

PD 2: sobre los riesgos reputacionales hay que hablar largo y tendido otro día.

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